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5 malas costumbres que reducen la vida útil de tus neumáticos

Jueves, Febrero 24, 2022

El estado de los neumáticos es uno de los factores que más influye en la seguridad en la conducción de un coche. Son los únicos elementos que unen el vehículo con la calzada, por lo que, si algo falla en ellos, la seguridad se desploma como un castillo de naipes.

Más allá de la calidad de la goma y el número de kilómetros recorridos, hay una serie de hábitos comunes que pueden afectar negativamente a los neumáticos, reduciendo su vida útil de forma considerable.

Para que puedas evitarlas y seas capaz de disfrutar de tus neumáticos durante más kilómetros de manera segura, a continuación te contamos cuáles son las malas costumbres más habituales.

1. NO REVISAR LA PRESIÓN DE LOS NEUMÁTICOS

Probablemente sea la práctica que más conductores pasan por algo. En algunos casos por falta de conocimiento y, en otros, simplemente por pereza.

Sin embargo, revisar la presión cada dos semanas solo lleva un par de minutos y es fundamental para el mantenimiento del buen estado de los neumáticos. Una presión incorrecta puede provocar un desgaste irregular de las gomas y, además, incrementar el consumo de combustible.

2. NO REALIZAR PERMUTA O ROTACIÓN DE NEUMÁTICOS

Los neumáticos del eje delantero se desgastan más rápidamente que los del eje trasero. Con el objetivo de compensarlo, la permutación es una práctica que consiste en intercambiar los neumáticos delanteros con los traseros para compensar el desgaste desigual. 

Lo recomendable es hacerlo cada 10.000 o 15.000 km. De esta forma, conseguimos que las cuatro bandas de rodadura se desgasten de una manera más uniforme.

3. CONDUCIR DE FORMA BRUSCA

Los acelerones y frenazos bruscos al conducir, así como tomar las curvas a gran velocidad, son acciones que ponen al límite los neumáticos y aceleran su desgaste.

Del mismo modo, no reducir la velocidad en badenes, resaltos, baches y calzadas en mal estado también tiene consecuencias negativas sobre los neumáticos y pueden llegar a producir desperfectos en ellos.

4. SUBIRSE O ROZAR LOS BORDILLOS AL APARCAR

Son dos prácticas ampliamente extendidas para hacer más sencilla la, a veces, compleja tarea de aparcar en la calle. Sin embargo, es algo que debemos evitar siempre que sea posible, ya que pueden producir desgarros en el flanco e incluso provocar bultos y mordeduras en el neumático.

En caso de que no nos quede otra que hacerlo, es fundamental hacerlo a la menor velocidad posible para minimizar cualquier riesgo de daño.

5. NO PRESTAR ATENCIÓN A LAS VIBRACIONES

Una de las posibles causas de que el coche empiece a vibrar mientras conducimos es que se haya estropeado el equilibrado de los neumáticos. Esto puede ocurrir si se ha circulado por carreteras en mal estado o se ha pasado por badenes y resaltos sin reducir la velocidad.

Asimismo, si durante la conducción notamos que el coche gira hacia un lado con el volante recto, es probable que se haya producido una desalineación de los neumáticos.

Tanto el equilibrado como la alineación son dos reparaciones sencillas que puedes llevar a cabo en un taller de neumáticos.

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